Lautaro Mangeri Cobas

Lautaro Mangeri Cobas compartirles una historia muy linda que me paso hace dos años y medio cuando un alumno de canto de mi mama invito a su clase a un amigo, músico brasilero que tocaba bossa nova en las playas de Bahía, para que lo acompañara en su repertorio. Ese día yo estaba probando una guitarra Stratocaster  realizada en madera de nogal italiano con ochenta años de estacionamiento, con el diapasón de ébano con incrustaciones en madreperla. Amaba esa guitarra y como ya la había vendido y tenía que entregarla, estaba disfrutando su sonido por última vez.  

Abelardo, así se llamaba este  músico invitado, dejo de prestar atención a su amigo y se fue a mi taller para escuchar mejor. No me di cuenta que estaba ahí hasta que la resonancia del ultimo acorde se diluyo en el aire. Abelardo aplaudía emocionado. Creo que no a mí, claro, que me defiendo con la música pero no me considero un músico profesional, sino a la guitarra. Con su dificultoso español  trato de convencerme de todas las maneras para que se la vendiera Lautaro Mangeri Cobas estaba comprometido con otro músico, y hacer una guitarra de ese tipo, con el nivel de detalle y trabajo que tenía esta,  era una tarea que no podía llevarme menos de tres meses de trabajo exclusivo. 

Abelardo  había venido a Buenos Aires  por seis meses y ya le quedaba poco tiempo para regresar. Lo vi tan entusiasmado que no pude decirle que no; tenía que intentar hacerla en menos tiempo, con la misma calidad y aun mejor, ya que cada guitarra para mi es única, supera a la anterior y ese es mi mayor desafío como Luthier. Pero me anime y le dije que sí. Tenía que resolverlo en no más de dos meses. 

Abelardo tenía pensado regresar a  Brasil a mediados de agosto y estábamos a principios de julio! Me dijo que arreglaría todo para estirar su estadía todo lo posible porque quería ser parte del proceso de construcción desde el principio hasta el fin, así que puse manos a la obra. Empecé a diseñarla junto con el desde el inicio. Elegimos para el cuerpo y el mástil  madera de caoba africana; para el diapasón jacaranda de la India y diseñamos a su gusto unas incrustaciones en abalone, que tomaron forma de pájaros porque quería que su guitarra expresara la sensación de libertad que le produce la música. Elegimos el clavijero, el puente, los potenciómetros y el Jack  japoneses. Los micrófonos fueron Gibson. 

La guitarra fue pintada con laca poliuretanica alemana transparente. Las cejillas talladas en hueso  y el traba correas Shaller alemán con traba de seguridad y una correa de cuero trabajada a mano para lograr mayor comodidad a la hora de tocar.



Abelardo regreso a su país con su guitarra a tiempo. Nunca voy a olvidarme lo vertiginoso y apasionante que fue la construcción de esa stratocaster,  de la cara de felicidad y la emoción de Abelardo, su agradecimiento y su talento musical que hizo brillar aún más mi trabajo. Como siempre, cada guitarra que hago es una parte mía y me duele desprenderme de ella, pero sé que quedo en las mejores manos. For more information please visit us- https://twitter.com/LautaroMangeri


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